martes, 23 de mayo de 2017

REGLAMENTO DEL CONDOMINIO


REGLAMENTO DEL CONDOMINIO UBICADO EN LA CALLE DE RIO SENA No. 27, COL. CUAUHTÉMOC, DELEGACIÓN CUAUHTÉMOC, D. F.

BASES LEGALES
TITULO PRIMERO
CAPITULO ÚNICO

ARTICULO PRIMERO.- El presente Reglamento ha sido formulado conforme a los artículos cuarto, trigésimo cuarto y demás relativos, de la Ley de Propiedad en Condominio de Inmuebles para el Distrito Federal, que reglamenta el Articulo novecientos cincuenta y uno del Código Civil para el Distrito Federal, y se encuentra ubicado en la Calle de Río Sena No. 27, Col. Cuauhtémoc, Delegación Cuauhtémoc, Distrito Federal.

ARTICULO SEGUNDO.- Todos los ocupantes, propietarios, arrendatarios o cualquiera otra persona que tenga acceso al inmueble, se encuentran sujetos a los términos de este Reglamento, y serán responsables de los daños o perjuicios que ocasionen por incumplimiento de cualquiera de las disposiciones contenidas en el mismo.

TITULO SEGUNDO 
DESCRIPCIÓN DEL INMUEBLE
CAPITULO ÚNICO

ARTICULO TERCERO.- El. inmueble se encuentra ubicado en la Ciudad de México, Distrito Federal y le corresponde el número oficial No. 27, de la calle de Río Sena, Col. Cuauhtémoc, Delegación Cuauhtémoc, Distrito Federal.

ARTICULO CUARTO.- El inmueble se divide:
a). En Áreas y bienes comunes, cuyo dominio pertenece a todos los propietarios, y
b). En unidad de propiedad exclusiva, que son propiedad exclusiva y separada de cada uno de los propietarios.

ARTICULO. QUINTO.- Son partes comunes del inmueble, las siguientes:
A.- La puerta de acceso al edificio
B.- Pasillo de acceso peatonal
C.- Vestíbulo de escalera.
D.- Escalera. E.- Cisterna
F.- Azotea de Tinacos.
G.-Instalaciones generales y servicios comunes el eléctrico, hidráulico y sanitario.

ARTICULO SEXTO.- Conforme al articulo primero de la Ley Reglamentaria del artículo novecientos cincuenta y uno del Código Civil para el Distrito Federal, las cosas o partes en copropiedad no se pueden dividir o vender separadamente de la propiedad individual, salvo en los casos exceptuados por la misma Ley.

ARTICULO SÉPTIMO.- Constituye propiedad particular, las partes del inmueble que sean del dominio exclusive de cada propietario quien puede disponer libremente de sus bienes, con las limitaciones que se establezcan en la escritura constitutiva del condominio, los contratos. de compra venta respectivos, el Reglamento de Condominio, la Ley Reglamentaria del Articulo novecientos cincuenta y uno del Código Civil, el propio Código y las demás leyes que fueren aplicables.

ARTICULO OCTAVO.- Las unidades privativas de este condominio se destinarán a habitaci6n unifamiliar.

TITULO TERCERO 
DERECHOS Y CARGAS DE LOS PROPIETARIOS.
CAPITULO PRIMEO
DERECHOS Y OBLIGACIONES

ARTICULO NOVENO.- Todo propietario, como tal, podrá disponer de su propiedad, con las limitaciones y prohibiciones establecidas por la Ley Reglamentaria del articulo novecientos cincuenta y uno del Código Civil para el Distrito Federal, y las que se especifican en este Reglamento.

ARTICULO DÉCIMO.- Los derechos de cada condueño en los bienes comunes, son inseparables de su propiedad  individual cuyo uso y goce permiten o facilitan, y solo podrán enajenarse, gravarse o ser embargados por terceros, juntamente con el derecho propiedad sobre su unidad privativa.

ARTICULO UNDÉCIMO.- Aunque un condueño haga abandono de sus derechos o renuncia a usar determinados bienes comunes, continuará sujeto a las obligaciones que le impone este Reglamento y a las demás que establezcan las escrituras de que tratan los artículos cuarto y sexto de la Ley sobre Régimen de Propiedad en Condominio y este Reglamento de Condominio Administración.

ARTICULO DUODÉCIMO.- Cada propietario podrá servirse de los bienes comunes y gozar de los servicios e instalaciones generales conforme a su naturaleza y destine ordinarios, sin restringir o hacer más oneroso el derecho de los demás.

ARTICULO DÉCIMO TERCERO.- Salvo lo dispuesto en el articulo siguiente, cada propietario podrá enajenar, hipotecar o gravar en cualquier otra forma, su unidad privativa sin necesidad de consentimiento de los demás. En la enajenaci6n, gravamen o embargo de una vivienda, se entenderán comprendidos invariablemente los derechos sobre los bienes comunes que le son anexos.

ARTICULO DÉCIMO CUARTO.- En el caso de venta de una unidad privativa sujeta al régimen de propiedad en condominio, según este Reglamento, el arrendatario disfrutará del derecho del tanto. Los propietarios de las otras unidades, no disfrutarán de ese derecho.

ARTICULO DÉCIMO QUINTO.- En caso de que un propietario deseare vender su unidad privativa lo notificará al arrendatario por medio del administrador del edificio, de notario o judicialmente, con expresión del precio ofrecido, y demás condiciones de la operación a efecto de que, en los días siguientes manifieste si hace uso del derecho del tanto.

ARTICULO DÉCIMO SEXTO.- Si la vivienda se enajenare con infracción a lo dispuesto en el artículo anterior, el arrendatario podrán subrogarse en lugar el adquirente, con las mismas condiciones estipuladas en el contrato de compra venta, siempre que haga uso del derecho de retracto, con exhibición del precio, dentro de los quince días siguientes al en que haya tenido conocimiento de la enajenación. Los notarios o quienes hagan sus veces se abstendrán de autorizar una escritura de esa naturaleza, si antes no se cercioran de que el vendedor ha respetado el derecho del tanto. En caso de que la notificaci6n se haya hecho por conducto del administrador del edificio, este deberá comprobar ante el Notario o quien haga sus veces, en forma indubitable, el día y hora en que se notific6 al arrendatario.

ARTICULO DÉCIMO SÉPTIMO.- Cada propietario usará su unidad privativa ordenada y tranquilamente. No podrá en consecuencia, destinarla a usos contrarios a la moral o buenas costumbres, ni hacerla servir a otros objetos que los convenidos expresamente ni efectuar acto alguno que perturbe la tranquilidad de los demás propietarios o que comprometa la solidez, seguridad, salubridad o comodidad del inmueble, ni incurrir en omisiones que produzcan los mismos resultados.

ARTICULO DÉCIMO OCTAVO.- Cada propietario no podrá modificar el interior de su unidad privativa sin el consentimiento previo y por escrito de los otros condóminos, quienes tienen la obligación de otorgarlo siempre que no sean afectadas las estructuras, instalaciones, fachadas, circulaciones de uso común, atendiendo ambos a lo señalado en este Reglamento, pero le estará prohibida toda innovaci6n o modificación que afecte la estructura, u otros elementos esenciales del conjunto o que pueda perjudicar su solidez, seguridad, salubridad o comodidad. Tampoco podrá abrir luces o ventanas, ni pintar o decorar la fachada o paredes exteriores en forma que desentone al conjunto o que perjudique a la estética general del mismo. En cuanto a los servicios comunes o instalaciones generales, deberá abstenerse aun en el interior de su propiedad de todo aquello, que impida o haga menos eficaz su operación y está obligado a mantener en buen estado de conservaci6n y funcionamiento los servicios e instalaciones propios.

ARTICULO DECIMO NOVENO.- Para las obras en los bienes comunes e instalaciones generales se observarían las siguientes reglas:

I.- Las obras necesarias para mantener el edificio en buen estado de conservaci6n y para que los servicios funcionen normal y eficazmente, serán ejecutadas por el administrador, sin necesidad de previo acuerdo de los propietarios, pero con cargo al presupuesto de gastos respectivos, cuando 6ste no baste o sea preciso efectuar obras no previstas, el administrador convocara a asamblea de propietarios, a fin de que por mayor1a de votos resuelvan lo conveniente;
II.- Para emprender obras puramente voluntarias, que aunque se traduzcan en mejor aspecto o mayor comodidad, no aumenten el valor del conjunto, u obras que sin ser necesarias, aumenten el valor del conjunto, se requerirá el voto aprobatorio de la unanimidad de los propietarios.
III.- Se prohíben las obras que puedan poner en peligro .la solidez o seguridad del edificio, que impidan permanentemente el uso de una parte o servicio común, aunque sea a un solo dueño, o que demerite cualquier unidad privativa.

ARTICULO VIGÉSIMO.- Los desperfectos de las partes comunes, ocasionados por los propietarios o por personas que ocurran a las unidades privativas, serán reparados a costa del propietario correspondiente.

ARTICULO VIGÉSIMO PRIMERO.- Los propietarios no harán ni dejarán de hacer a las personas que ocupen sus unidades privativas nada que pueda menoscabar la buena y nombre del conjunto.

ARTICULO VIGÉSIMO SEGUNDO.- Si bien son de propiedad exclusiva o privativa, las puertas de entrada a ésta no pueden ser modificadas sino con el consentimiento de la mayoría de los propietarios, así como tampoco, de manera general, todo lo que en el exterior demande la uniformidad del inmueble y su buen aspecto. Tampoco podrá ser modificada la pintura exterior, que comprende la de las mencionadas puertas.

ARTICULO VIGÉSIMO TERCERO.- Los propietarios deberán permitir la ejecución de las reparaciones que sean necesarias en las partes comunes del inmueble, y si es necesario, el acceso a su propiedad a los ingenieros, contratistas y obreros encargados de realizarlas, por lo que se refiere a las canalizaciones y conductos comunes o particulares, que atraviesen las diversas unidades.

ARTICULO VIGÉSIMO CUARTO.- Todo propietario est4 obligado a ejecutar en la unidad privativa de su pertenencia, todas las obras o reparaciones cuya omisión pueda dañar a otros y responderá de los daños que causare por su tardanza o deficiente ejecución.

ARTICULO VIGÉSIMO QUINTO.- No podrá modificar el destino de las unidades privativas sino acuerdo unánime de la Asamblea de propietarios.

ARTICULO VIGÉSIMO SEXTO.- Es obligación de cada propietario respetar el destino de las unidades privativas.

ARTICULO VIGÉSIMO SÉPTIMO.- No podrá instalarse en el inmueble ningún establecimiento peligroso, insalubre o molesto, por ruido que cause o por cualquier otra circunstancia. 

ARTICULO VIGÉSIMO OCTAVO.- Ningún ocupante del inmueble podrá entorpecer el movimiento de entradas, vestíbulos o circulaciones, dejando en ellos objetos que dificulten el tránsito o que signifiquen pretensión de ejercer dominio sobre bienes comunes.

ARTICULO VIGÉSIMO NOVENO.- Los propietarios que no ocupen por si mismo sus unidades privativas, serán sin embargo, responsables personalmente de la ejecución y cumplimiento de las obligaciones, cargas y condiciones impuestas por el presente Reglamento.

ARTICULO TRIGÉSIMO.- Cuando los propietarios tengan quejas sobre algo que impida la tranquilidad en el inmueble o que sea dañoso, perjudicial o molesto, deberán dirigirse por escrito al Administrador, quien si así lo amerita, la dará cuenta a la asamblea la que procederá a poner el remedio.

CAPITULO SEGUNDO
CARGAS COMUNES, REPARACIÓN, PAGO PROINDIVISO

ARTICULO TRIGÉSIMO PRIMERO.- Por cargas comunes debe entenderse el costo que representan tanto la atención de los bienes comunes y la prestaci6n de servicios de la misma Índole, como la creaci6n de un fondo de reserva.

ARTICULO TRIGÉSIMO SEGUNDO.- Tienen el carácter de cargas comunes:
A).- Los gastos de conservación y reparaci6n de cualquier especie que exijan los equipos y las diversas partes de la propiedad común del inmueble.
B).- Los sueldos, salaries, prestaciones y gratificaciones del personal administrativo y de servicio.
C).- Las erogaciones para utensilios necesarios para la conservación y la limpieza del inmueble.
D).- Los gastos relativos a la limpieza periódica de las fachadas y de las demás partes comunes.
E).-Los pagos de las primas del seguro que se tomen sobre el inmueble.
F).- El impuesto predial y cualquiera otra contribución motivados por el uso del inmueble, en tanto la Tesorería del Distrito Federal, no gire boletas por separado a cada uno de los propietarios.
G).- El pago de las responsabilidades civiles que pudieren originarse en relaci6n con el inmueble.
H).- La constitución de un fondo de reserva destinado a hacer frente a las erogaciones que requiera la administración del inmueble.
I) .- Las obras nuevas autorizadas por la totalidad de los propietarios
J) .- Las innovaciones y mejoras en general autorizadas en condiciones reglamentarias.
K) .- Los gastos de reconstrucción en los casos de destrucción parcial de menos de las dos terceras partes del conjunto o de vetustez del mismo y en los que se hubiere resuelto su reconstrucción.
I,).- Todos los demás gastos que la Asamblea juzgue necesarios.

ARTICULO TRIGÉSIMO TERCERO.- Cada propietario contribuirá a los gastos comunes en proporción al porcentaje que corresponde a su propiedad individual, según el indiviso en los bienes comunes, de cada una de las partes de propiedad particular representado por el porcentaje correspondiente a cada una de ellas, en relaci6n con el valor total del inmueble.

ARTICULO TRIGÉSIMO CUARTO.- En cano de que un propietario aumentara las cargas comunes para su exclusivo provecho, él solo deberá soportar el aumento de gastos que ocasione.

ARTICULO TRIGÉSIMO QUINTO.- El pago de las cuotas­ correspondientes será por mensualidades y se efectuarán dentro de los cinco primeros días de cada mes.

ARTICULO TRIGÉSIMO SEXTO.- El propietario moroso en el pago de su contribución a los gastos generales, deberá pagar, como sanción al fondo de reserva, el porcentaje que acuerde la Asamblea General, sobre la suma correspondiente a la mensualidad no cubierta con oportunidad. El administrador tiene la obligación de dar a conocer mensualmente a todos los condóminos el nombre de los propietarios morosos y el importe total de sus adeudos.

ARTICULO TRIGÉSIMO SÉPTIMO.- El fonda de reserva deberá depositarse en la cuenta bancaria que se abrirá a nombre del "Condominio" y para girar cheques solo estará facultado el administrador.

ARTICULO TRIGÉSIMO OCTAVO.- El fonda de reserva será reintegrado a los propietarios  proporcionalmente a sus aportaciones al se liquidado el Condominio.

TITULO CUARTO
DE LA ADMINISTRACIÓN 
CAPITULO PRIMERO

ARTICULO TRIGÉSIMO NOVENO.- La administraci6n del condominio estará a cargo de la persona física o moral que designe la asamblea de Propietarios. Si se designare a una persona f1sica, podrá ser alguno de los propietarios o bien una persona extraña.

ARTICULO CUADRAGÉSIMO.- El administrador deberá ser idóneo, intelectual y moralmente, para llenar cumplidamente las responsabilidades que el puesto le impone y la representación que se le confiere.

ARTICULO CUADRAGÉSIMO PRIMERO.- El administrador deberá otorgar fianza si así lo acuerda la Asamblea.

ARTICULO CUADRAGÉSIMO SEGUNDO.- El sueldo del administrador será fijado par la Asamblea de Condóminos.

ARTICULO CUADRAGÉSIMO TERCERO.- El administrador será designado y removido libremente par el voto de la mayoría de los propietarios.

CAPITULO SEGUNDO
FACULTADES, ATRIBUCIONES Y DELEGACIONES DEL ADMINISTRADOR

ARTICULO CUADRAGÉSIMO CUARTO.- Corresponderá al Administrador el cuidado y vigilancia de los bienes y servicios comunes; la atención y operación de las instalaciones y servicios generales; todos los actos de administraci6n y conservación y la ejecución de los acuerdos de la Asamblea de Propietarios, salvo que par razones especiales se designe a otra persona. También recaudará de los propietarios lo que a cada uno corresponda en los gastos comunes; velará por la observancia de las disposiciones de Ley y del presente Reglamento de Condominio. y Administración y tendrá además las demás facultades y obligaciones que fije la Ley o que establece el presente Reglamento.

ARTICULO CUADRAGÉSIMO QUINTO.- Será el representante legal de los propietarios en todos los asuntos de índole común, ya sea que se promuevan a nombre o en contra de aquellos.

ARTICULO CUADRAGÉSIMO SEXTO.- Tendrá las facultades de representaci6n propias de un apoderado para administrar bienes y para pleitos y cobranzas, los términos del articulo dos mil quinientos cincuenta cuatro del Código Civil.


ARTICULO CUADRAGÉSIMO SÉPTIMO.- Las facultades de representación que requieran clausulas especiales deberán conferírselas expresamente la Asamblea de Propietarios.

ARTICULO CUADRAGÉSIMO OCTAVO.- El administrador queda facultado para nombrar al personal que atienda los servicios comunes; para delegar parte de sus facultades, y quedará a su arbitrio la fijación del número de empleados, sueldos de los mismos y la distribución del trabajo que deban desempeñar y podrá removerlos libremente sin limitación alguna y les precisará la jornada diaria de trabajo.

ARTICULO CUADRAGÉSIMO NOVENO.- Vigilará que su personal conserve la limpieza, orden e higiene de las partes de uso común y de las instalaciones correspondientes, será responsable por todo daño que se ocasione en ellas.

ARTICULO QUINCUAGÉSIMO.- Vigilará por el perfecto funcionamiento de las instalaciones de servicio común.

ARTICULO QUINCUAGÉSIMO PRIMERO.- Vigilará que los servicios comunes se presten satisfactoriamente.

ARTICULO QUINCUAGÉSIMO SEGUNDO.- Vigilará que no se perjudique en modo alguno el inmueble.

ARTICULO QUINCUAGÉSIMO TERCERO.- Controlará todas las partes comunes del inmueble y vigilará al personal de servicio del mismo.

ARTICULO QUINCUAGÉSIMO CUARTO.- Recibirá cualquier queja o sugerencia de los propietarios y las atenderá y remediará, si fueren procedentes.

ARTICULO QUINCUAGÉSIMO QUINTO.- Tendrá especial cuidado de que se cobre la cuota mensual que corresponde a cada propietario para atender a las cargas y servicios comunes y les extenderá los recibos correspondientes.

ARTICULO QUINCUAGÉSIMO SEXTO.- De las cantidades que perciba por este concepto hará los gastos de administración, aplicará el sobrante, si lo hubiere, para la creación o incremento del fondo común de reserva, o hará efectivo el déficit que hubiere en la misma proporci6n que los propietarios cubran los gastos.

ARTICULO QUINCUAGÉSIMO SÉPTIMO.- Cada día último del mes formulará un Estado General de los fondos que maneja y entregará una copia del mismo a cada uno de los propietarios.


ARTICULO QUINCUAGÉSIMO OCTAVO.- Cada día ultimo del año, y una vez que el fondo de reserva quede constitu1do, el excedente si lo hubiere será repartido entre los proletarios en la misma proporción con la que contribuye a los gastos.

ARTICULO QUINCUAGÉSIMO NOVENO.- De un modo general, realizará todos los servicios inherentes a su cargo, aunque no estén expresamente consignados en este reglamento, y cumplirá las ordenes que le fueron dadas por el consorcio de propietarios.

ARTICULO SEXAGÉSIMO.- Deberá atender los gastos
comunes para el mantenimiento del inmueble en general y ordenar las reparaciones indispensables y urgentes para tal fin.

ARTICULO SEXAGÉSIMO PRIMERO.- Deberá presentar el plan anual de gastos y los balances, inventarios, cuentas y demás documentos que le exija la reunión de propietarios.

ARTICULO SEXAGÉSIMO SEGUNDO.- Deberá llevar el libro de administración y demás documentos relacionados con el condominio, y las cuentas corrientes de cada propietario, manteniendo al día la nómina y domicilio legal de los titulares del dominio de cada parte privativa.

ARTICULO SEXAGÉSIMO TERCERO.- Deberá citar para las reuniones ordinarias.

ARTICULO SEXAGÉSIMO CUARTO.- Con sujeci6n a la índole de sus facultades y atribuciones, tomará las medidas adecuadas y dictará las disposiciones conducentes al desempeño de su cometido, y sus acuerdos serán obligatorios para todos los propietarios, si no media disposición en contrario de la Asamblea.

ARTICULO SEXAGÉSIMO QUINTO.- Contratar los seguros necesarios para la protección total del inmueble. A este respecto, en la primera reunión de la Asamblea, se decidir si el monto de los seguros es o no suficiente.

ARTICULO SEXAGÉSIMO SEXTO.- En caso de siniestro parcial, recibirla la indemnizaci6n respectiva para emplearla, exclusivamente en volver las cosas al estado que guardaban con anterioridad al siniestro.

ARTICULO SEXAGÉSIMO SÉPTIMO.- Para el caso de siniestro total, se observará lo dispuesto por los artículos cuarenta y siete y cuarenta y ocho de la Ley General de Instituciones y Sociedades Mutualistas de Seguros.

ARTICULO SEXAGÉSIMO OCTAVO.- Sin necesidad de comunicarle previamente a los propietarios, ordenará las pequeñas reparaciones que la conservaci6n del inmueble requiera.

ARTICULO SEXAGÉSIMO NOVENO.- Cuando los trabajos sean de importancia y urgentes, también deberá ordenarlos, desde luego, y avisar inmediatamente a la Asamblea.

ARTICULO SEPTUAGÉSIMO.- Si. los trabajos son de importancia pero no urgentes, consultará el asunto a la Asamblea.


ARTICULO SEPTUAGÉSIMO PRIMERO.- El administrador tiene la obligación de cumplir con todas las disposiciones que, en materia sanitaria, se comunique en relación con la aplicación de la Ley General de Salud.


TITULO QUINTO
DE LA ASAMBLEA DE PROPIETARIOS
CAPITULO PRIMERO DE LA ASAMBLEA

ARTICULO SEPTUAGÉSIMO SEGUNDO.- La asamblea de propietarios estará formada por todos los propietarios de las partes privativas que pertenecen al inmueble.


ARTICULO SEPTUAGÉSIMO TERCERO.- La Asamblea de propietarios para sus deliberaciones y decisiones celebrará reuniones cuando menos una vez al año, a cuyo efecto acreditarán su condición de titular del dominio de cada una de las partes privativas la presentación en el acto de constituirse la asamblea, del testimonio del título de propiedad respectivo o cualquier otro documento fehaciente.

ARTICULO SEPTUAGÉSIMO CUARTO.- Las convocatorias se remitirán al domicilio legal, o en su defecto al de la unidad de que son titulares, por carta certificada que indique el carácter o motivo de la reunión es decir, el orden del día, con anticipación no menor de quince días, contados a partir de la fecha de la convocatoria, y las reuniones se celebrarán a la hora que se fije y en el local que se indique en la misma convocatoria, con una tolerancia de quince minutos. 

ARTICULO SEPTUAGÉSIMO QUINTO.- Para los efectos de la refiere el artículo anterior, será domicilio legal de cada propietario la unidad privativa que haya adquirido en el conjunto y podrá hacerse por conducto del ocupante. 

ARTICULO SEPTUAGÉSIMO SEXTO.- Las convocatorias serán firmadas por quien las haga, y podrán hacerlas el administrador o cualquiera de los propietarios que representen por lo menos el veinte por ciento de la Asamblea. 

ARTICULO SEPTUAGÉSIMO SÉPTIMO.- Cada propietario podrá hacerse representar por apoderado legalmente acreditado.

ARTICULO SEPTUAGÉSIMO OCTAVO.- En el caso de copropiedad de una unidad privativa, los copropietarios deberán designar un representante común para los efectos de la votación.

ARTICULO SEPTUAGÉSIMO NOVENO.- El administrador convocará a la Asamblea a ordinaria durante el primer trimestre de cada año, y a asamblea extraordinaria en todos los casos en que, se requiera por la urgencia del asunto.

ARTICULO OCTOGÉSIMO.- Convocada la Asamblea no podrá celebrarse sin la reunión por lo menos, del cincuenta y uno por ciento de los propietarios y en caso negativo, se hará una segunda convocatoria. En este ultimo supuesto, la Asamblea deberá celebrarse en un plazo no menor a dos días, ni mayor a ocho días.

ARTICULO OCTOGÉSIMO PRIMERO.- Si las asambleas no pudieran celebrarse el día señalado para su reunión, se hará una segunda convocatoria con expresión de esta circunstancia, y en la junta se resolverán los asuntos indicados en el orden del día, cualquiera que sea el número de titulares de dominio representados en ella y las decisiones se tomar4n por mayoría de los votos presentes.

ARTICULO OCTOGÉSIMO SEGUNDO.- En la votación a que se refieren los artículos anteriores, cada propietario gozará de un número de votos igual al porcentaje que tenga el valor de su parte privativa o de las partes privativas que representen.

ARTICULO OCTAGESU10 TERCERO.- Las decisiones tomadas con sujeción a la Ley y a este Reglamento, serán definitivas y obligaran, consecuentemente a los propietarios ausentes o disidentes.

ARTICULO OCTOGÉSIMO CUARTO.- Las asambleas se ocuparán de tratar además de los asuntos incluidos en el orden del día, en su caso, los siguientes:
I.- Rendición de cuentas del administrador.
II.- Discutir, aprobar o modificar el presupuesto de gastos generales, después de oír el informe del administrador.
III.- Ajustar las cuotas correspondientes a los titulares de las partes privativas para el ejercicio siguiente.
IV.- Designación del administrador, en su caso, y además personas que requieran las necesidades de los bienes comunes y determinación de sus emolumentos y gratificaciones.

ARTICULO OCTOGÉSIMO QUINTO.- Fungirá como Presidente de la Asamblea de condóminos, la persona que elijan los­ propietarios.

ARTICULO OCTOGÉSIMO SEXTO.- El administrador fungirá come secretario.

ARTICULO OCTOGÉSIMO SÉPTIMO.- El administrador remitirá a los propietarios, cuando así lo soliciten, copia autorizada con su firma, del acta de cualquiera de las asambleas efectuadas.

ARTICULO OCTOGÉSIMO OCTAVO.- Las deliberaciones constarán por orden cronológico y con este objeto se levantara un acta que previa aprobaci6n, se transcribirá en el libro respectivo, que podrá ser consultado por cualquiera de los interesados.

TITULO SEXTO 
OBLIGACIONES Y PROHIBICIONES
CAPITULO ÚNICO

ARTICULO OCTOGÉSIMO NOVENO:-Queda prohibido:
a). Guardar o depositar en las unidades privativas, explosivos o materiales inflamables.
b). Obstruir los sectores de uso común o utilizarlos para fines que no sean los de su destino.
c). Arrojar basura y desperdicios fuera de los lugares al efecto destinados.
d). Realizar reuniones que puedan perturbar la tranquilidad.
e). Usar receptores de radio, TV u otros aparatos de recepción sonora, así como cualquier instrumento musical de resonancia a elevado volumen que pueda molestar.
f). Utilizar a los empleados de la parte común para el servicio particular de las unidades.

TITULO SÉPTIMO SANCIONES
CAPITULO ÚNICO

ARTICULO NONAGÉSIMO.- Además de las sanciones contenidas en este Reglamento, el propietario que no cumpla con las obligaciones a su cargo, será responsable de los daños y perjuicios que cause a los demás, en los términos previstos por las leyes vigentes.

ARTICULO NONAGÉSIMO PRIMERO.- En cualquier caso de violaci6n a este Reglamento, el administrador dará cuenta a la Asamblea, la que oyendo al interesado, determinará si procede o no hacerle una amonestación.

ARTICULO NONAGÉSIMO SEGUNDO.- Después de una tercera amonestaci6n acordada por la Asamblea, el administrador procederá de conformidad con el articulo treinta y ocho de la Ley sobre el Régimen de Propiedad en Condominio de Inmuebles para el Distrito Federal y en todo caso serán competentes las Leyes y los Tribunales de México, Distrito Federal

TITULO OCTAVO
DE LA DESTRUCCIÓN Y RUINA DEL INMUEBLE.
CAPITULO ÚNICO

ARTICULO NONAGÉSIMO TERCERO.- Si el inmueble se destruyera en su tota1idad o en una proporción que represente por lo menos las tres cuartas partes de su valor, según peritaje practicado por las autoridades competentes o institución fiduciaria, una mayoría especial del 51% de los condóminos podrá acordar la reconstrucción o la división del terreno y de los bienes comunes que queden, o en su caso, la venta con arreglo a las disposiciones legales sobre planificación desarrollo o regeneración urbana y otras que fueren aplicables.

ARTICULO NONAGÉSIMO CUARTO.- Si la destrucción no alcanza la gravedad que se indica, los acuerdos a que se refiere el artículo anterior, serán tornados por una mayoría especial del 75% de los condóminos.

ARTICULO NONAGÉSIMO QUINTO.- Si en ambos casos a que se refieren los dos artículos anteriores es para la reconstrucción, los condóminos en minoría están obligados a contribuir a ella en la proporción que les corresponde o enajenar sus derechos. La enajenación podrá tener lugar, desde luego, a favor de la mayoría, si en ella conviene con los minoritarios; pero será forzosa a los seis meses al precio de avalúo practicado por la institución fiduciaria, si dentro de dicho termino no la han logrado los minoritarios.


ARTICULO NONAGÉSIMO SEXTO.- En el caso de ruina o vetustez del condominio una mayoría especial del 51% de los condóminos podrá resolver previo dictamen de las autoridades competentes, la reconstrucción o la demolición y división de los bienes comunes, o en su caso la venta siguiéndose  en adelante, las prevenciones de los tres artículos anteriores.

Condominio de Río Sena #27, Col. Cuauhtémoc, Ciudad de México